Autoridad Moral

Falta de autoridad moral del empresario porque es consciente de sus incumplimientos

Posted by Juan Andrés Alemany 14 de julio, 2016

Hace más de 20 años que se publicó la ley de prevención y mi experiencia y apreciación personal me dicen, que sigue sin existir cultura preventiva en la mayoría de nuestras empresas. Incluyo aquí, tanto a empresarios como a trabajadores. Si bien es cierto, que en los últimos años aprecio un poco más de concienciación.

Por una parte, el empresario lo ve como un coste más a añadir a la contabilidad de la empresa y que lastra parte de los beneficios porque “se pierde tiempo y dinero” al implementar el sistema de gestión de la prevención en su organización y eso le supone un mayor coste económico.

Sin embargo, quiero dejar una pregunta en el aire por si alguien me la quiere contestar, cuando tenemos un accidente en una empresa ¿no sale más caro el coste de horas perdidas, daños en instalaciones, equipos, retrasos en la producción, pedidos que no llegan a tiempo al cliente, coste de sustituciones de trabajadores y adiestramiento de los nuevos trabajadores hasta que logren sacar la misma producción que el accidentado…? Y todo ello, sin contar con que se produzca un accidente de tal consideración, del que además se deriven sanciones, indemnizaciones, recargo de prestaciones…

Permítanme puntualizar desde mi experiencia personal, que los costes anteriores no son valorados económicamente por la organización y que corren a cargo de la empresa como costes ocultos, pues en la mayoría de casos se cree de forma errónea que están asegurados o son asumidos por la mutua. Cosa que desde luego no es así. La mutua da cobertura al accidentado y las aseguradoras cubren parte de los daños, pero el coste de horas perdidas, los daños en el prestigio de la empresa por incumplir plazos de entrega, pérdidas en la producción, recargos de prestaciones, la imagen negativa que se genera de cara a posibles clientes y público en general cuando se sufre un accidente de gravedad, etc., los asume la empresa. Y ello sin considerar la sensación de inseguridad y negatividad interna que se genera entre los trabajadores, mandos, etc.

"los costes anteriores no son valorados económicamente por la organización y corren a cargo de la empresa como costes ocultos"

Y en el fondo de todo esto, creo que lo que subyace, es una falta de autoridad moral del empresario, porque es consciente de sus incumplimientos y tiene interiorizado que no hace lo correcto y esto le lleva a que no actúe de forma decidida en la implantación efectiva del sistema de gestión de la prevención, careciendo de fuerza de cara a los trabajadores para obligarles a que se cumplan las medidas de prevención. Por lo que, de forma inconsciente actúa en su propia contra, y en consecuencia no adopta las medidas necesarias. Y llegada esta situación, el empresario no se encuentra con la fuerza suficiente para concienciar a su organización de que la prevención es mejorar las condiciones de vida, de salud y de trabajo de todas y cada una de las personas que trabajan en la empresa. Y dada una situación extrema, poder actuar de forma decidida con acciones como amonestaciones, sanciones…. Y entramos en un círculo vicioso, difícil de romper, en el que el trabajador tira en cara al empresario su falta de implicación y el empresario al trabajador su falta de concienciación.

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