Vuelve una enfermedad silenciosa.

Ese mal silencioso que acaba con la salud del trabajador, la enfermedad profesional.

Posted by Juan Andrés Alemany 13 de noviembre, 2016

En la Comunitat Valenciana, durante el periodo de Julio de 2015 a junio de 2016, el número de partes totales comunicados de enfermedades profesionales (EEPP) fue 2.909 (169 casos más que en el mismo intervalo del periodo anterior), lo que representa un aumento del 6,2%.

Y centrándonos concretamente en una enfermedad que parecía muy controlada, vemos que reaparece con fuerza en nuestro país un proceso silencioso y que puede tener consecuencias mortales. Un problema de salud relacionado con la minería pero que regresa por el uso de materiales modernos y el boom de la construcción de los últimos años. No daremos nombres comerciales pero diremos que en los últimos años ha sido y es muy utilizado para la fabricación de encimeras en cocinas, en baños, suelos…

En un estudio realizado por uno de los sindicatos mayoritarios en nuestro país, indicaba que “más de 700 trabajadores andaluces tienen contraída la silicosis derivada de la inhalación de polvo de sílice durante varios años”. Huelva, Jaén, Sevilla, Córdoba, Cádiz, son algunas de las provincias en las que se detectó este nuevo brote de silicosis que ya ha costado la vida a varios trabajadores que nada tenían que ver con la minería. Solo en Cádiz donde no hay cuencas mineras se encontraron con más de cien casos de silicosis que no tenía en principio, ningún sentido. Si extrapolamos estos datos a nivel nacional nos podemos hacer una idea de la magnitud de este problema y la cantidad de trabajadores que no solo se están viendo ya afectados, también el número de trabajadores que irán apareciendo con esta dolencia origen profesional.
La silicosis es una enfermedad profesional que se relaciona con mineros o trabajadores de canteras y que de forma muy puntual afectaba también a operarios del mármol y piedra natural. Pero desde hace unos 9-10 años la incidencia en trabajadores del mármol ha ascendido de forma llamativa. El problema es que es una enfermedad silenciosa que tarda en dar la cara, antes estábamos ante periodos de hasta 25-30 años, pero ahora nos encontramos que con estos nuevos materiales los periodos de reducen hasta los 5-10 años para encontrar síntomas. Y cuando la enfermedad da la cara, las consecuencias para la salud son muy serias.

El problema se plantea cuando a quien trabaja este material no se le da la suficiente información sobre sus características y cómo se debe trabajar.

El motivo de este incremento llamativo de casos en empresas del mármol no es otro que el auge del uso de materiales de cuarzo compacto, resumiendo y diciéndolo claro, un material que se compone según reza alguna ficha de datos de seguridad de, “mineral Inorgánico de yacimientos (85 •95%), incluyendo, pero no sólo, sílices, cuarzo, cristobalita, cristal y otros” aproximadamente un 70-90% de sílice cristalino, resinas aglutinantes y colorantes. Y que por desconocimiento generalmente se trabaja como el mármol o la piedra natural, materiales con un contenido en sílice muy inferior.

Producto del que algún fabricante en la Ficha de datos de seguridad ya indica lo siguiente:
“PELIGRO H372:
Provoca daño a los pulmones si exposición (inhalación) prolongada o repetida.
PREVENCIÓN P260:
No respirar el polvo generado en los procesos de corte, molido o pulido.
P264: Lavarse las manos y a cara completamente después de la manipulación.
P270: No comer, beber o fumar mientras se manipule el material.
P284: Utilizar protección respiratoria para partículas (P3)
….

El fabricante recomienda métodos que incluyen el uso del agua en la elaboración con este material. El polvo generado en los procesos de elaboración puede contener sílice cristalino respirable (). Exposiciones prolongadas al polvo derivado de procesos de corte y elaboración sin el uso de protecciones adecuadas puede causar enfermedades graves incluyendo neumoconiosis como la silicosis, así como el deterioro de enfermedades pulmonares como bronquitis, enfisemas, etc“
Viendo esto, ya nos hacemos una idea que muy bueno para la salud no es, la inhalación repetida ya es suficiente para poder generar daño en nuestros pulmones. Y que pueda contener sílice cristalino respirable, desde mi experiencia cambiaría el “pueda contener” por un “seguramente contiene”.

El problema se plantea cuando a quien trabaja este material no se le da la suficiente información sobre sus características y cómo se debe trabajar. Confundiéndolo en la mayoría de las veces con un mármol o una piedra natural y utilizando los mismos procesos de trabajo y herramientas. Siendo esto un gran error, se necesitan equipos de captación de polvo por ejemplo mucho más potentes para el cuarzo compacto que para el mármol al tener el primero un contenido en sílice muy superior y tampoco es suficiente con un solo sistema de captación o protección, se deben combinar diferentes sistemas de protección y seguridad. Aspiración y medios húmedos de captación conjuntamente con una protección personal respiratoria para partículas (P3) por ejemplo.
La seguridad se debe combinar con un seguimiento por parte de vigilancia de la salud, aplicando correctamente el protocolo de silicosis y buscar siempre cumplir los principios de la Prevención de Riesgos Laborales.

Es importante un trabajo conjunto entre la prevención técnica y vigilancia de la salud, para tener un adecuado control de la salud de los trabajadores y que ante la posibilidad que los sistemas de control y protección fallen, podamos atajar la enfermedad en caso que se produzca en un estadio inicial. O en el supuesto que el trabajador ya estuviese afectado por años de trabajo con exposición a sílice en momentos en los que no se tenía información suficiente o no se prestaba la adecuada atención a la protección, poder mantener una calidad de vida que le permita a la persona realizar una vida y una actividad con la mayor normalidad posible.
En este post no entro a valorar y relacionar el coste económico que esto tiene tanto para el afectado como para la empresa y sus responsables, enfrentándose estos dos últimos a posibles sanciones por parte de la administración, indemnizaciones o recargos de prestaciones cantidades que pueden llegar a ser muy pero que muy importantes.

iluminación

¿Cómo empazamos a solucionar el problema?

Así, que mi recomendación es tener implantado un sistema de gestión de la prevención eficiente y que realmente refleje la realidad de la actividad de la empresa. Y si tenemos dudas sobre cómo llevamos la Prevención de Riesgos Laborales realizar una consulta a un profesional que pueda valorar nuestra empresa y decirnos dónde mejorar o dónde debemos actuar en primer lugar. Será una inversión no solo en nuestra salud presente y futura, también económica para la empresa, que reducirá costes por bajas médicas, incapacidades, sanciones, perdidas de pedidos….

Bibliografía:
http://andaluciainformacion.es/andalucia/523165/el-polvo-mortal-de-las-encimeras-de-cocina-con-base-de-cuarzo/
http://www.compac.es/wp-content/uploads/2015/04/000173HS_QUARTZ_TECHNICAL_DATA_ES_02.pdf
http://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2016/10/20/piden-carcel-para-dos-grandes-fabricantes-encimeras-cocina-por-silicosis-en-marmoleria-vizcaina
http://www.abogadosep.es/indemnizacion-trabajador-fallecio-por-una-fibrosis-neumoconiosis-expuesto-al-silice/
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